Los
conceptos de peligro y riesgo y su relación pueden crear confusión fácilmente.
Un peligro es la propiedad o el potencial intrínsecos de un producto, proceso o
situación para causar daños, efectos negativos en la salud de una persona, o
perjuicio a una cosa. Puede derivarse de un peligro químico (propiedades
intrínsecas), de trabajar en una escalera (situación), de la electricidad, de
un cilindro de gas comprimido (energía potencial), de una fuente de fuego o,
mucho más sencillo, de una superficie resbaladiza. El riesgo es la probabilidad
de que una persona sufra daños o de que su salud se vea perjudicada si se
expone a un peligro, o de que la propiedad se dañe o pierda. La relación entre
el peligro y el riesgo es la exposición, ya sea inmediata o a largo plazo, y se
ilustra con una simple ecuación:
El objetivo
esencial de la SST es la gestión de los riesgos en el trabajo. A tal efecto, es
preciso realizar evaluaciones de los peligros y los riesgos con miras a
identificar aquello que podría resultar perjudicial para los trabajadores y la
propiedad, para poder elaborar y aplicar las medidas de protección y prevención
apropiadas. El método de evaluación de los riesgos de cinco pasos que se
muestra a continuación fue elaborado por el Organismo Ejecutivo de Salud y
Seguridad (Health and Safety Executive) en el Reino Unido como un enfoque
sencillo de la gestión de los riesgos, en particular en las empresas de pequeña
escala (PyME), y se ha apoyado a escala mundial:
Un
procedimiento de evaluación de los riesgos puede adaptarse fácilmente al tamaño
y la actividad de la empresa, así como a los recursos y competencias
profesionales disponibles. Una instalación expuesta a riesgos de accidentes
mayores, como una fábrica petroquímica, exigirá unas evaluaciones de los
riesgos sumamente complejas y movilizará un alto nivel de recursos y
competencias profesionales. Muchos países elaboran sus propias directrices
relativas a la evaluación de los riesgos, que son utilizadas con frecuencia con
fines normativos o para elaborar normas acordadas a escala internacional. Dos
procesos de evaluación de los riesgos que son esenciales para la gestión de los
riesgos en el lugar de trabajo son la determinación de los límites de la
exposición profesional (LEP) y la elaboración de listas de enfermedades
profesionales. La mayoría de los países industrializados elaboran y mantienen
listas de LEP. Estos límites abarcan peligros químicos, físicos (calor, ruido,
radiación ionizante y no ionizante y frío) y peligros biológicos. Una lista que
destaca en términos de cobertura y de su sólido proceso de examen inter pares y
que, por lo tanto, se utiliza como referencia en otros países, es la Lista de
valores límite de exposición (VLE) de la Conferencia Americana de Higienistas
Industriales Gubernamentales (ACGIH). La incorporación de las enfermedades profesionales
en las listas nacionales también se basa en procedimientos de evaluación de los
peligros y riesgos para la identificación y el reconocimiento de las
enfermedades profesionales a los efectos de la indemnización. Éstas abarcan
desde dolencias como enfermedades del sistema respiratorio y de la piel,
enfermedades del sistema osteomuscular y cáncer profesional, hasta trastornos
mentales y reporte del comportamiento. La
Lista de enfermedades profesionales (revisada en 2010), de la OIT, ayuda a los
países a elaborar sus propias listas nacionales, y en lo que respecta a la
prevención, el registro, la notificación y, en caso de ser necesario, la
indemnización por las enfermedades causadas por la exposición en el lugar de
trabajo.

